La fertirrigación. Eficaz para rentabilizar tus cultivos

por | 24 enero, 2018

La fertirrigación. Eficaz para rentabilizar tus cultivos

La definición de fertirrigación es sencilla, consiste en la aplicación de los fertilizantes disueltos en agua, por medio de los sistemas de riego, ya sea por goteo o por aspersión.

Es un método cada vez más utilizado ya que sin duda permite aplicar programas de fertilización de una manera óptima y eficiente. Si bien puede ser compatible con otros sistemas, ya que para economizar podemos realizar un abonado de fondo, previo a los cultivos con métodos tradicionales por poner un ejemplo.

Otro de los beneficios que nos ofrece este sistema, es la de aprovechar el flujo de agua del propio sistema de riego para transportar los nutrientes hasta el planta, reduciendo de esta forma la energía necesaria y la contaminación por el sobre uso de fertilizantes.

 

Fertirrigación por riego localizado

Podríamos decir que existen dos tipos de fertirrigación, riego por aspersión y riego localizado o por goteo.

En el caso de riego localizado podemos encontrar una serie de ventajas determinantes:

  • Ahorro en fertilizantes, agua de riego y energía necesaria para su aplicación.
  • Ofrece una mejor distribución de nutrientes en las zonas radiculares.
  • Aplicación cómoda y fácil, con menos necesidades de mano de obra.
  • Evita las perdidas por lixiviación.
  • Aplicaciones puntuales de nutrientes según las demandas de las plantas.
  • Posibilitar corregir las demandas de los cultivos de una forma rápida.
  • Al no necesitar maquinaria el suelo no se compacta ni se erosiona.

Estos motivos consiguen que consideremos las aplicaciones de fertilizantes por fertirrigación, como un gran avance necesario en la agricultura moderna. Ya que influye directamente en el coste de producción, el rendimiento de los cultivos y la calidad final de sus frutos. En resumen, mas rendimiento económico por tus cosechas. Si bien es cierto que conlleva una inversión en infraestructuras y una mayor capacitación técnica por parte del agricultor.

Riego por goteo

Fertirrigación Foliar

Dentro de los sistemas de fertirrigación vamos a centrarnos a continuación en el riego por aspersión, que al contrario que el riego por goteo, nos permite nutrir las plantas por vía foliar.

Este tipo de aplicación es muy efectivo para el suministro de micronutrientes a los cultivos, ya que las hojas realizan la mayor actividad fisiológica en la planta. También puede utilizarse puntualmente para aplicar nutrientes primarios. En momentos concretos o en situaciones críticas donde la planta demanda Potasio y Nitrógeno, se puede aplicar fertilización foliar para complementar las necesidades y obtener mayor rendimiento en la cosecha.

Podríamos decir que la fertirrigación foliar es un complemento prácticamente necesario para la óptima nutrición de las plantas, pero en ningún caso sustituye a la fertilización del terreno.

Riego por aspersión

Condiciones necesarias para el fertirriego

Antes de comenzar a enumerar las condiciones óptimas que nos debe de ofrecer un fertilizante es necesario ver otra cuestión si cabe más importante, como es la calidad del agua.

El agua de riego ideal tendría que estar libre de cualquier componente sólido en suspensión que puedan taponar los orificios de aplicación. Esto también nos puede ocurrir con aguas que contengan Calcio en abundancia, ya que al utilizar fertilizantes fosfatados puede precipitarlos, y que éstos queden depositados en los goteros.

En cuanto a los fertilizantes, su condición más imprescindible es su grado de disolución en el agua. No todos los productos se disuelven igual y en ocasiones es necesaria la utilización de otros productos para conseguir una disolución óptima.

Otro aspecto necesario, tal como pasa con el agua, es que los fertilizantes líquidos estén libres de cualquier impureza sólida. Cuando mezclamos dos productos es muy importante que llevemos a cabo una prueba con anterioridad, ya que nos podemos encontrar con reacciones químicas o un pH que produzcan precipitados o insolubilizaciones.

Muchos fertilizantes al mezclarse con el agua absorben el calor de la misma, provocando la condensación, la solución para evitar que ésto obstruya los goteros es tan sencilla como esperar a que la mezcla recupere su temperatura ambiente.

 

Conocimientos básicos para una corrrecta fertirrigación

Para llevar a cabo de forma adecuada el método adecuado de fertirrigación tenemos que tener en cuenta tres consejos fundamentales a tener muy en cuenta:

  • Conocer exactamente las necesidades nutritivas de cada cultivo.
  • Distribuir los fertilizantes correctamente a lo largo de todo el ciclo de cultivo.
  • Tener muy en cuenta las características del agua de riego (pH, conductividad eléctrica, etc.)

 

Fertilizantes líquidos

La primera ventaja que nos encontramos al hablar del uso de fertilizantes líquidos es su facilidad de aplicación, la comodidad en su manipulación y almacenamiento. Pero sin duda su ventaja más importante es la reducción de costes que conseguimos debido a la eficiencia que alcanzamos a través del correcto uso de los sistemas de riego, ya que nos permite aplicar los tratamientos fertilizantes de una forma precisa a las raíces de las plantas. Además estos sistemas nos permiten aplicar nutrientes de forma selectiva o puntual, dependiendo de las necesidades y el estado de las plantas.

 

Desventajas de los fertilizantes líquidos

Como hemos visto los fertilizantes líquidos aportan muchas ventajas, pero también debemos de tener en cuenta las inconveniencias de su uso:

  • Suelen ser menos concentrados que los fertilizantes sólidos, ya que una alta concentración afecta a su solubilidad.
  • El precio por unidad suele ser algo más caro que un fertilizante sólido.
  • Suelen ser corrosivos, por lo que el equipo de fertirrigación tiene que ser tratado para protegerlo.

 

Fertilizantes sólidos para fertirrigación

No necesariamente tenemos que buscar un fertilizante líquido para aplicarlo por riego, ya que el mercado nos ofrece la posibilidad de encontrar fertilizantes sólidos muy solubles al agua.

Estos productos normalmente son mezclados con agua en una solución muy concentrada, que posteriormente será  incorporada al agua de riego mediante dosificadores.  Estos fertilizantes sólidos suelen ser sales de alta pureza, muy utilizados para programas de fertilización, tanto del terreno como foliares.

Consejos fundamentales para mezclas para fertirrigación

– A la hora de mezclar con agua, no es conveniente llenar el tanque solamente hasta la mitad (o como mucho de tres cuartos) del agua que vamos a utilizar.

– Analizar el agua para conocer de antemano su contenido en sales.

– Mezclar primero los fertilizantes líquidos que los sólidos.

– Los fertilizantes sólidos tienen que añadirse poco a poco, con el fin de evitar la aparición de grumos que taponen los sistemas de riego.

– Si tenemos que utilizar algún ácido, no mezclar nunca con agua amoniacal o amoníaco anhidro  ya que produce una reacción muy peligrosa.

– Si vamos a mezclar fertilizantes concentrados, no hacerlo conjuntamente, es conveniente ir disolviéndolos de uno en uno.

– No mezclar fertilizantes que contengan calcio con sulfatos, ya que pueden crearse precipitados de sulfato de Ca.

– Realizar una prueba de compatibilidad entre productos que contienen Fósforo y Calcio y entre productos que  contienen Hierro y Fósforo para evitar precipitados de fosfatos de Fe.

– Siempre que usemos ácidos hay que tener en cuenta su efecto corrosivo en las piezas metálicas del sistema de riego.

– Empezar y terminar el riego solamente con agua.

– Aunque el agricultor planifique riegos de forma diaria, la aplicación de fertilizantes debe de aplicarse solo dos días por semana, para de esta forma ahorrar mano de obra y simplificar las operaciones de fertirrigación.

– Tanto al final como al inicio de cada campaña el sistema de fertirrigación tiene que ser limpiado a fondo. Hay que tener mucho cuidado que los productos usados para esta limpieza sean recogidos adecuadamente para que no lleguen al suelo.

 

 

Como hemos visto la fertirrigación es hoy por hoy una técnica prácticamente imprescindible para obtener cosechas y cultivos productivos y rentables, si bien el agricultor aparte de invertir en un sistema de riego eficaz, tiene que conocer a fondo los procesos técnicos  y las necesidades de sus cultivos. Sin olvidar que estos equipos  también podemos utilizarlos para aportar a nuestros cultivos otro tipo de productos como fitosanitarios, correctivos, etc.

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