Buenas prácticas en el uso de nutrientes agrícolas

por | 24 enero, 2018

Buenas prácticas en el uso de nutrientes agrícolas

Los nutrientes son esenciales para el crecimiento de las plantas. Algunos  de estos nutrientes son suministrados de forma natural a través del suelo, el agua y hasta el aire. Estos nutrientes son completados por el agricultor mediante el uso de abonos y fertilizantes.

Cuando la aportación de estos nutrientes se realizan correctamente, conseguiremos mejorar el rendimiento de las plantas notablemente, pero su uso excesivo o en el momento inadecuado los convierte  en agentes contaminantes, perjudicando de forma especial tanto al agua superficial como subterránea. Teniendo en cuenta que el agua es nuestro recurso más valioso es necesario preocuparnos siempre de  protegerla.

 

La contaminación del agua por causa de los nutrientes agrícolas

Gran parte del nitrógeno y fósforo que llega al agua, es proveniente del exceso de uso tanto de abonos como de fertilizantes.

El nitrógeno se disuelve en el agua y se transporta a través de la misma, ya sea en superficie o subterráneamente. El nitrógeno en su forma de nitrato es la principal amenaza para la calidad del agua subterránea, ya que no es retenido por el terreno y se disuelve en la misma, contaminando los pozos

Mientras que el  fósforo se acumula en el suelo y se transporta fundamentalmente a través de la erosión de los terrenos.

Esta contaminación del agua no solo es peligrosa para el consumo humano, sino que además estimula el crecimiento de algas indeseadas que a menudo degradan el medio.


 

Objetivos del uso de Fertilizantes

Sin duda el uso los fertilizantes en necesario hoy en día para alcanzar el rendimiento deseado en nuestras cosechas, ante todo buscamos utilizar todo el potencial productivo de las plantas, pero no debemos dejar de lado aprovechar la máxima eficacia de los diferentes productos fertilizantes para lograr reducir su consumo. Esto conllevara un claro ahorre de coste a la vez que cuidamos nuestro medio ambiente. Para ello debemos también de tener en cuenta:

  • Invertir en los diferentes medios de control y análisis para conocer las carencias exactas de nuestros suelos.
  • No utilizar solamente productos inorgánicos e ir introduciendo fertilizantes y abonos orgánicos.
  • Planificar las cosechas a largo plazo, no buscando el máximo beneficio en el menor plazo.
  • Elegir la forma de aplicar los fertilizantes de la manera más eficaz. Por ejemplo los nutrientes menos móviles tienen que estar disponibles cerca de las raíces.
  • Alternar diferentes cultivos. Esta práctica mejorara las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo a la vez que producirá un efecto inhibitorio sobre los patógenos.

 

Mejores prácticas de cultivo

En éste artículo queremos describir la manera de hacer un uso eficaz de los nutrientes, a la vez que controlamos sus efectos nocivos mientras conseguimos unos cultivos productivos y saludables. Las mejores prácticas en el uso de nutrientes  es utilizar métodos que aseguren un crecimiento óptimo de las plantas a la vez que minimizan efectos ambientales adversos.

Algunos nutrientes deben de usarse en todos los cultivos, mientras que otros están recomendados  solo  en circunstancias especificas

Infografía. 10 recomendaciones para el buen uso de nutrientes agrícolas

 

1. Realice un análisis del suelo

Los nutrientes agrícolas deben de aplicarse solo a los suelos donde sean necesarios. Para este test es necesaria la participación de un laboratorio que analice el terreno. En estos estudios del terreno se tienen en cuenta factores como su contenido en materia orgánica, el pH natural del terreno y el tipo de suelo que lo compone.

 

2. Seguir las recomendaciones de la prueba del suelo

El informe del análisis del suelo, nos indicará la cantidad de nutrientes que el terreno puede suministrar y recomienda la cantidad que hay que aportar de los que carece.

También nos indicará la cantidad y tipo de corrección que se aplicará si el pH es demasiado bajo o alto. Todas las recomendaciones deben de ser seguidas. Porque una deficiencia del nutriente o un pH no indicado del suelo limitará la respuesta de la planta a los otros nutrientes.

Este estudio también nos puede indicar la cantidad real de nitrógeno y las necesidades  de los cultivos y ajustándolos al tipo de suelo específico, el clima y otras circunstancias de los cultivos.


 

3. Establecer objetivos de rendimiento realistas

Todas las recomendaciones en fertilizantes asumen un determinado objetivo de rendimiento en las plantas. El historial de rendimiento de sus cultivos es la mejor guía para orientar unas expectativas realistas.

La aplicación de un exceso de nutrientes para conseguir unos resultados irreales, solo le harán gastar dinero y contribuir a la contaminación del agua.

 

4. Elija las fuentes de nitrógeno más adecuadas

Es importante que el nitrógeno permanezca en la zona de las raíces el tiempo suficiente para que sea utilizado por el cultivo durante su crecimiento. Si bien se producirá una perdida después de unos meses de realizarse su aplicación.

Es más probable que el nitrógeno-amónico (NH4) se mantenga en el suelo que el nitrato (NO3), que se disuelve más fácilmente en el agua de lluvia.

La nitrificación es un proceso natural en el que el amonio se convierte en nitrato por los microorganismos del suelo. La temperatura del suelo, la humedad, el pH y la aireación determinan la tasa de nitrificación. En ciertas condiciones, su transformación se produce rápidamente. En el suelo sujeto a lixiviación, la nitrificación es más lenta y retrasa las pérdidas de nitrógeno.

Los fertilizantes nitrogenados de liberación lenta reducen las pérdidas de nitrógeno. Estos productos pueden resistir el deterioro biológico o químico mediante fórmulas que permiten una progresiva liberación del mismo. Suelen ser más caros y se utilizan con mayor frecuencia para cultivos de alto valor que se cultivan con riego en suelos arenosos.

Además, el nitrógeno que forma parte del estiércol y otros materiales orgánicos es menos propenso a pérdidas a corto plazo por lixiviación.

 

5. Uso correcto de los nutrientes

Cuando hablamos del uso correcto de los nutrientes agrícolas, nos centramos en buscar la máxima absorción por las plantas, a la vez que tenemos que conseguir reducir las pérdidas de los mismos en el agua, el suelo y el aire, que inevitablemente acabaran dañando el medio ambiente

El nitrógeno y el fósforo es menos probable que se pierdan por la erosión si se aplican en la superficie del suelo y se mezclan rápidamente con el terreno arándolo o labrándolo.

La aplicación superficial de nitrógeno y fósforo es el método menos indicado de aplicar fertilizantes, pero a menudo se utiliza para pastos, césped y otros cultivos perennes. Mientras que el nitrógeno tiende a desplazarse suelo adentro a medida que el agua se infiltra, el fósforo permanece cerca de la superficie.

Cuando su aplicación en superficie sea inevitable, minimice el uso de fósforo.

Utilice las técnicas más eficaces para aplicar los fertilizantes de forma uniforme por todo el terreno de cultivo. Debemos de supervisar cuidadosamente todos los métodos de aplicación. No aplique fertilizantes cuando hay viento, el viento puede causar un esparcimiento de la aplicación de forma no deseada.

La aplicación de nitrógeno u otros nutrientes en el agua de riego (fertirrigación) tiene ventajas y desventajas. La principal ventaja es que el nutriente se puede aplicar en pequeñas cantidades que se corresponden con las necesidades de las plantas. La precisión es más fácil con el riego por goteo.

Los nutrientes no deben aplicarse a través de sistemas de riego por aspersión a menos que se provean tampones vegetativos (formados por tiras de suelo con hierbas u otras plantas).


 

6. Aplicar en el momento apropiado

El momento de aplicación es más importante con el nitrógeno que con cualquier otro nutriente, porque el nitrógeno se aplica en grandes cantidades a muchos cultivos. El fósforo es muy estable una vez que se mezcla en el suelo y se puede aplicar cuando más conviene a la planta.

Lo ideal es aplicar el nitrógeno con frecuencia en pequeñas cantidades, que se adapten a las necesidades de las plantas. Esto es generalmente factible sólo cuando se utiliza fertirrigación o en  cultivos de alto valor.

Para la mayoría de los cultivos, el nitrógeno debe utilizarse en varias aplicaciones que coincidan lo más posible con el patrón de necesidades de nutrientes del cultivo. Por ejemplo, el maíz requiere relativamente poco nitrógeno temprano en el ciclo de crecimiento, pero la necesidad aumenta considerablemente cuando la planta empieza a crecer.

Tenemos que intentar aplicar los nutrientes en su dosis estrictamente necesaria justo en el momento anterior a las necesidades de los mismos por la plantas. Con esto evitaremos sobre –fertilizar nuestros campos y reduciremos la inversión necearía para una optima producción.

 

7. Usar estiércol como fuente de nutrientes

El estiércol pueden ser una excelente aportación de nutrientes si se administran adecuadamente. El procedimiento básico es analizar el material para determinar el contenido de nutrientes y aplicarlo de la manera recomendada según el informe de la prueba del suelo realizada.

Las cantidades inadecuadas de abono pueden conducir a la contaminación del agua y a un crecimiento pobre del cultivo.

Un uso eficiente del estiércol proveniente de los residuos animales es una práctica rentable y sustentable si se realiza en sus dosis necesarias y de la forma correcta. No solo incide en la alimentación de las plantas, sino que además mejora la materia orgánica disponible en el terreno. Con esto conseguiremos un aumento de la porosidad, mejoras en la estructura del suelo y aumento de la retención de agua.

 

8. Control de la erosión

Todos los nutrientes se pueden perder cuando el suelo se erosiona, pero el fósforo es especialmente vulnerable. La principal manera de prevenir la pérdida de fósforo es controlando la erosión, como:

 

Instalar una cubierta. En suelos que están sometidos a erosión o lixiviación, cubra el terreno en invierno para reducir la erosión. Además el uso de esta cobertura atrapa y recicla los nutrientes para su uso en cultivos posteriores.

 

Cuide el terreno para una máxima infiltración y almacenamiento de agua. Mantener residuos de cosecha en la superficie del terreno. Si quedan pocos restos de cultivos en el otoño, establezca un cultivo de cubierta de invierno, pero deje la superficie del suelo lo suficientemente áspera como para ayudar a precipitar la lluvia. Se trata de aumentar la capacidad de retención de agua del suelo agregando materia orgánica y manteniendo una buena porosidad del suelo.

Estos objetivos pueden lograrse utilizando cultivos de alto residuo en la rotación y cultivando cuidadosamente para evitar la compactación del suelo.

 

Mantener la vegetación en los surcos de drenaje. Si es necesario, construya surcos más profundos que los necesarios para atrapar el sedimento y otros posibles contaminantes.

 

Caminos con una cubierta de hierba permanente. La erosión hídrica y el polvo generado por los vehículos en los caminos del campo contribuyen significativamente a la pérdida de suelo ya la posible contaminación del mismo. No arar los caminos y sembrar con un pasto perenne si es posible.

 

Crear bordes en el campo de cultivo. No arar hasta el borde del campo, especialmente a lo largo de zanjas o canales. Deje una franja donde el agua no corra a lo largo de las vías de drenaje.


 

9. La cantidad del agua

La gestión del agua está estrechamente relacionada con el control de la erosión. En general, la erosión se minimiza cuando el flujo de agua se ralentiza o se detiene.

 

Flujo de agua lenta. Utilizar desvíos, terrazas, estanques de sedimentos y otros métodos para ralentizar el flujo del agua. Cuando el agua corre lentamente el sedimento puede asentarse.

 

10. Alimente los animales lejos de arroyos, desagües y áreas críticas.

El primer paso en la gestión de nutrientes de estiércol es controlar donde se deposita. La mayoría de los cerdos y aves de corral están confinadas, y su estiércol está concentrado y controlado.

La mayoría de ganado vacuno, ovejas y otros animales grandes son pastoreados. Por lo tanto, el estiércol se deposita al azar, lo que dificulta el manejo de los nutrientes. A veces puede ser útil tirar de un arrastrar sobre el pasto para esparcir el estiércol de manera más uniforme.

El ganado y otros animales no deben tener acceso libre a las aguas de drenaje. Los residuos serán colocados directamente en el agua, y el tráfico de animales causará alteración del suelo y aumento de los sedimentos.

Los estanques son mejores para riego que los arroyos que fluyen, pero pueden contaminarse con un uso intensivo. Los suministros alternativos de agua deben proporcionarse al ganado. Las fuentes de agua limpia benefician la salud animal, así como la calidad del agua.

Cuando el estiércol se acumula en un sitio, se debe recolectar y aplicar correctamente.

 

Aplicación de fertilizantes y nutrientes agricolas

 

 

Conclusión

De por sí, la agricultura ya produce un gran impacto ambiental, las necesidades de talar árboles o el  sobre-uso de los recursos hídricos, han terminado generando una gran pérdida la biodiversidad, erosión de los suelos, deforestación y contaminación tanto de las aguas como del aire.

Somos cada vez más conscientes de que casi todo lo que hacemos, puede tener algún potencial efecto negativo el medio ambiente. Los fertilizantes y otras fuentes de nutrientes nunca deben ser aplicados de forma desordenada.

Estos consejos no son aplicables en todos los casos.  Las situaciones presentadas aquí son para el uso y manejo de nutrientes en una amplia variedad de cultivos y tierras agrícolas. Lo indicado es guiarse por la situación específica de cultivo y sus circunstancias individuales.

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